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01 marzo 2010

De aquí a final de temporada

  • Mantendremos la línea ascendente pero irregular en Liga, alternando partidazos como el de ayer frente al Valencia con tristes encuentros como tantos hemos vivido estos últimos meses. Aún así estaremos cerca de entrar en puestos de liga europea.
  • Conforme se acerque el final del campeonato y se constate que el Sevilla es equipo de Champions (lo que a su vez nos concederá automáticamente la plaza europea de la Copa con independencia de lo que pase en la final) iremos soltando el pie del acelerador en la Liga.
  • La gran apuesta seguirá siendo esa final copera a la que hemos llegado casi sin darnos cuenta.
  • La liga europea puede significar nuestra redención después de muchos años de oscuridad en competiciones foraneas; queramoslo ó no es el escaparate donde la plantilla querrá lucirse. Si los sorteos nos respetan podemos llegar lejos.
  • El riesgo: dejarse llevar por Copa y Europa y relajarnos en exceso Liga. No quiero ni pensar en llegar a mayo peleando por no entrar en puestos de descenso.

Dicho todo esto, es innegable la mejora de juego de las últimas semanas. Nos falta recuperar ese último push final del Kun y Forlán para volver a ver en poco tiempo nuestra mejor versión. Y seguimos esperando a Salvio.

No va a ser esta una gran temporada, para qué engañarse; es obvio que nos separa un abismo de los dos grandes y pensar sólo en disputarles el título de la regularidad en el corto plazo (uno-dos años) suena disparatado y el año que viene no escucharemos el himno de la Champions en el Calderón. Aún así, si conseguimos traernos ya sea la Copa, ya sea la ex-Uefa, bueno será. Y, por qué no, todavía podemos pensar en un doblete. Descafeinado quizá, pero doblete al fin y al cabo.

04 enero 2010

¿Año nuevo vida nueva?

Juguemos a ser optimistas, el regalo de ayer, a última hora, lo merece. Hacía tiempo que no se vivía algo parecido en el Calderón como lo que tuvimos la fortuna de presenciar ayer. Tras el gol, minuto 94, vi felicidad, vi rabia, vi, sobre todo, ganas de salir de donde estamos. Y lo vi en la grada y en el campo.


En realidad, seamos honestos, el run-run del estadio hasta ese instante iba por otros derroteros: rival con un jugador menos, encuentro a punto de terminar, falta en contra peligrosísima cometida por Antonio López... quién más, quién menos, todos nos temíamos lo peor. No sería la primera vez. Ni la quinta, ni la sexta.

Y, por una vez, no sólo nos salvamos sino que aún tuvimos la suerte de cara en la última jugada del partido. Probablemente el último gol de Antonio López de rojiblanco (salvaba así un desempeño horrible a lo largo de todo el encuentro, en línea con el que ha mostrado los dos últimos años y que justifica plenamente que reforzar esa posición sea vital).

¿Estará cambiando algo?