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26 marzo 2010

Diego, aquí no hay SGAE

Te equivocas Diego mordiendo la mano que te da de comer. Que te da para comer muy bien, por cierto. Langosta a diario si te apetece. Vale que estés cabreado porque el Madrid no te fichó el pasado verano. Quién te vería ahora correteando al lado de Cristiano, ¿eh?. Vale que el año está siendo complicado. Frío, lluvia. Qué pocas ganas de salir a correr, ¿verdad? Pero amigo, si llevas una temporada a años luz de la anterior, no sólo en desempeño sino, lo que más se nota y lo que más duele al aficionado, en actitud, es normal que se te chille en el campo. A ver si espabilas. Te recuerdo, de nuevo, que ganas una pasta. Que se te supone uno de los mejores goleadores del mundo. Y que todo ello implica mayor exigencia de la grada. ¿El ayer? Esto es fútbol. Aquí no hay SGAE. No vale con marcarse un temporadón y luego vivir de las rentas. Si te gritan, esfuérzate más, es así de simple.


Allá por junio ya decía que había que abrirte la puerta para tu marcha y hacer caja. Muchos opinaban como yo. Evidentemente, nuestro amigo Suso optó por lo contrario. Tus números y sobre todo tu manifiesta falta de compromiso a lo largo de la temporada demuestran que, una vez más, se equivocó.

Eres un gran jugador Diego, nadie lo pone en duda. Pero aún así tienes la obligación de demostrarlo todos los días, dejándote los eggs en el campo como cualquier otro. Y si las cosas no te salen y alguien te llama feo desde la grada, te aguantas, que no tienes cinco años.

03 junio 2009

Se lo rifan

Madrid, Barça, City... todos quieren al uruguayo. Objetivamente, la posibilidad de hacerte con un goleador más que contrastado, pichichi y bota de oro por partida doble y, muy especialmente, con la actitud y profesionalidad que demuestra el churrúa por los 36 kilos de su cláusula parece un buen negocio.


Podemos agarrarnos al tema de su edad, pasada la frontera de los 30, para pensar que quizá no resulte tan atractivo su fichaje, pero lo cierto es que cuidándose como se cuida, a Forlan le quedan como mínimo 3 años de dar guerra, mucha guerra. Más que suficiente para amortizar su coste.

Parece haber encajado muy bien con la ciudad, con el equipo; sabe que tiene el cariño de la grada. Pero me temo que no va a ser suficiente para retenerle: esa misma profesionalidad que se gasta va a ser el motivo de su marcha. El tipo es eso, un profesional y como tal va a querer terminar sus días luchando por ganar uno de esos grandes trofeos que por ahora sólo ha visto levantar en la tele, como cualquiera de nosotros. Sabe que es su última oportunidad de firmar un gran contrato, un último salto, y no la va a dejar pasar. Sin sentimentalismos. 

Ya sin la rojiblanca, si se nos cruza en el cuarto partido de liga irá a meternos tres. Un profesional. Y no es malo. Lo hemos disfrutado el tiempo que lo hemos difrutado y punto. Con su venta amortizaremos sobradamente lo que se pagó por su fichaje y algo podremos traer en su lugar. Una lástima dirán muchos. Ciertamente. Pocas veces se encuentra gente tan seria en esto del fútbol. Y da gusto tener gente así en tu plantilla. Pero no pidamos a un profesional que escuche a su corazón. Esto, al fin y al cabo, es un negocio.


10 mayo 2009

Hijo, por esto somos del atleti

No hace mucho tiempo de aquella campaña de publicidad: el chaval preguntaba eso de "papá, ¿por qué somos del atleti?" y el padre respondía con un expresivo silencio.





Los que tuvimos la fortuna de poblar hoy las gradas del Calderón conocemos la respuesta a tan peliaguada cuestión: fe.

No hay otra explicación. No hay nada racional que sustente ser atlético. Para bien o para mal, la razón no tiene cabida en este club. La suplimos con corazón. Y esta noche, por fin, volvimos a tirar de ese corazón, de esa fe, para aferrarnos a la vida cuando todos nos daban ya por muertos.

Cometimos los errores de siempre: enésimo penalty de Mariano (he perdido la cuenta de los que llevan entre Pernía, Heitinga y Seitaridis); remate franco a jugada a balón parado; expulsión innecesaria. Resultado: a la caseta con 0-2 y uno menos. Todo pintaba bastos.

Y pasó. Algo cambió. El equipo salió al campo transformado. No sé qué sucedió en esos quince minutos; lo que se habló en el vestuario; si hubo gritos; si alguno repartió bofetadas; si se atiborraron a viagras. Pero funcionó. Uno tras otro se dejaron el hígado sobre el cesped, sin excepción. Con 50.000 gargantas empujando como hacía tiempo que no lo veía.

Llamadme loco, pero el resultado fue lo de menos. Dadme a elegir y me quedo con el volver a sentir esa sensación de hermanamiento entre la grada y el equipo. Con el volver a ver un equipo entregado en cuerpo y alma. En definitiva, con ver de nuevo a mi atleti.

Y aunque es injusto ya que todos y cada uno de los jugadores se han dejado esta noche la vida sobre el campo, no me resisto: Forlán, viva la madre que te parió.

04 mayo 2009

Seguimos vivos

Debates existenciales sobre hacia dónde debe ir este club aparte, lo cierto es que una jornada más seguimos vivos. Juego ramplón, defensa de tercera, pero ahí estamos, a tiro de piedra de Champions. A treinta puntos del líder, también es cierto. Pero en este liga de ciegos que es hoy nuestro campeonato con poco que haga el tuerto se pone arriba. Y teniendo a Forlán eso no es difícil.


25 golitos en liga. A dos de Etoo, que debe estar ya verde pensando en que el uruguayo le vuelve a birlar el pichichi in extremis: puestos a comparar, tienen mucho más mérito las cifras del churrua, jugando dónde juega y con quién juega, que los del africano. Mucho más, de aquí a Lima. De hecho, si hubiera justicia en esto del fútbol se aplicaría un factor corrector a eso del pichichi en función de la trayectoria de tu equipo y ahí Forlán ganaría de largo.

Volviendo al partido de ayer: apretaditos, pero justo triunfo. Este Betis huele a segunda y el atleti supo estar como hay que estar en estos partidos: ordenaditos, cerrando filas y balones al rubio. Se pasó mal, cómo no. Dos penaltis de libro en nuestra área en la misma jugada; un larguero y, sobre todo, sufrimiento extremo (para variar) en cada corner. El año que consigamos defender mínimamente las jugadas a balón parado empezaremos a hablar de optar a cosas mayores. 

Detalles: el primero, obviamente, Forlán, que sigue con el tanque de combustible lleno. Junto a él, Maxi, que parece decidido a conquistar de nuevo a la grada y hacernos olvidar el papelón de aquel, glorioso ya, anuncio en vísperas de la debacle de Santander. Y tercera perla: Luis García. Desaparecido desde que volvió y que ayer dio señales de vida. Notición. Me encantó este jugador en su primera etapa aquí y no pierdo la esperanza de recuperarle para la causa. 





No, no me olvido de él. Mariano, en su línea. Trabajador, fajador y perdido como siempre. Quizá más agresivo que de costumbre, con ganas de mostrar algo. Pero aparte de un par de entradas feas, poquito más. Donde no hay, no hay.


27 septiembre 2007

Un pasito más

Una vez más volvemos de Bilbao con los tres puntitos. Bonito partido. Por una vez nosotros poníamos la clase y el de enfrente la raza. Grande el Kun de nuevo. Golazo de Forlán (¿cuántas veces ha intentando Maniche el mismo gol desde que llegó al atleti sin éxito? ¿cinco mil quinientas, seis mil?). Compromiso en defensa, comenzando por la línea de ataque (viendo presionar al Kun y a Forlán, los problemas que generan en la salida del balón rival, a veces me asalta la idea, quizá no tan disparatada, de que defienden bastante mejor que los que tenemos ochenta metros atrás).

Punto de emoción al final, con Leo cojo, el Athletic volcado y los nuestros encerrados en el área con el cuchillo entre los dientes.

La sensación que sigue creciendo es que en la delantera y bandas tenemos auténtica dinamita; por fin vimos al tiempo a Reyes y Simao que, junto, a los dos puntas, son capaces de volver loca a cualquier defensa. El gran problema, sin embargo, está en hacerles llegar la pelota. ¿Álgún día tendremos algo parecido a un organizador? A estas alturas, hasta Motta, una vez recuperado, va a suponer un salto cualitativo en el juego del equipo.

Aguirre toma aire. Al Athletic lo veo mal, muy mal, creo que este año también acabarán luchando por evitar el descenso.

26 septiembre 2007

El Kun crece

El año pasado, tras un inicio fulgurante, su rendimiento a lo largo de la temporada dececpcionó un tanto. Tampoco nos sorprendió dada su edad y el salto que suponía su llegada a nuestra liga.
A lo visto de lo poco que llevamos de campeonato, parece que el periodo de adaptación llega a su fin.

Contra el Santander fue el mejor de largo, como ya lo había sido en encuentros anteriores. Se le ve con confianza, lo intenta todo y lo mejor es que casi todo lo que intenta le sale bien. Me gusta la asociación con Forlán; se buscan continuamente y se entienden a la perfección. Echamos en falta esa conexión el año pasado con Torres.

Del resto, me quedo con la paulatina recuperación de Luis García; lleva mucho gol dentro y una vez al 100% aportará mucho al equipo. La entrada de Reyes en el equipo titular no aportó mucho más que Simao, pero tampoco menos. Quiero verlos juntos.

El Niño bien, gracias. Ayer tres de una tacada en la Copa. Que se iba a salir en Inglaterra lo sabíamos todos. Quizá sorprende que no le haya costado ni dos partidos hacerse al equipo y al nuevo entorno. Claro que siempre es más fácil jugar al lado de grandes jugadores y el Liverpool los tiene y, por otra parte, el nivel de exigencia a título personal que tenía aquí no lo va a llegar a sufrir en ningún otro equipo.

Hoy toca el Bilbao, partido complicado pero que últimamente no se nos da del todo mal. Y que puede poner en la picota de nuevo a Aguirre; la victoria contra el Santander fue más aparente que otra cosa y todos lo sabemos.

Hablando de entrenadores, aún cuando reconozco que soy de los que comienzan a cuestionar la labor de Aguirre, la simple idea de que vuelva Antic, como se rumoreaba estos días, me provoca escalofríos. No olvido que, con doblete ó sin él, fue quien nos mandó a segunda. Toda una suerte que su proverbial locuacidad, postulándose sin el menor rubor a ocupar ya el banquillo atlético, no haya sido muy bien recibida. Por la boca muere el pez, que se dice.