Si de algo sabemos en este club es de saber perder con elegancia. Como decía la canción, nuestro es el valor para andar por la vida como el mejor perdedor. El arrebato de Suso de ayer, primero colgándose todas las medallas habidas y por haber y luego arremetiendo contra Toni y Luis García es de vergüenza ajena. Tanta que hasta Cerezo no tuvo más remedio que afearle su conducta.
Es obvio que la segunda etapa de Luis en el equipo fue un desastre, no dio pie con bola y quedaba lejísimos del jugador que conocimos en su primera fase aquí y sus años de gloria en el Liverpool. De ahí a señalarle con el dedo de esa manera media un abismo.
Hoy es de esos días que me siento cansado de ser atlético. Y me jode.